Bienestar
VIERNES DE #felicidadhandmade
Esta semana, me sorprendí disfrutando de :
1- Mirar la luna o jugar a encontrarla (damos cosas por sentadas, por el simple hecho de que están ahí).-
Confieso que nunca fui una persona de salir mucho de noche y en los últimos años lo hago cada vez menos. No se si es una tendencia antisocial nocturna o cada vez me gusta más disfrutar de mi casa, o las dos cosas ..jaja. En el invierno, como imaginarán, me tira mucho más quedarme refugiada bajo el calor del hogar.
El tema es que, en uno de los tantos viajes nocturnos de mi casa, a la casa de mi mamá (nos turnamos cuando estamos de viaje para chekear a los animalitos) pensé en que hacia mucho no veía la luna. Siempre hago esas 2 cuadras con la cabeza en mil cosas y no me había parado a pensar en eso. Justo cuando me cayó este pensamiento, la luna estaba en cuarto creciente y cuando la encontré pensé: "Qué linda!" Ojalá me acordara de mirarla más seguido y no ir con la cabeza en vaya saber cuantas cosas y apurada! Es una lastima que a veces vayamos tan desconectados de lo que nos rodea y no detengamos a disfrutar de estos momentos pequeños.
_A ustedes les pasa? Son de mirar la luna?
Les comparto una vez más un pasaje del libro "Algo que celebrar - Guía sencilla para enriquecer la vida con bellas tradiciones" de Lola Mayenco. Al final del capitulo ELEMENTOS nos cuenta:
"La visión de la Tierra desde el espacio nos demuestra que nuestro planeta es, básicamente, un organismo compuesto de agua, tierra y aire que depende del sol para obtener el calor necesario para que haya vida en él. Así que el paso siguiente a amar la Tierra es extender ese amor a los elementos que forman parte de ella.
Cuando mezclamos agua y jabón y hacemos volar burbujas al viento con nuestros hijos, cuando encendemos una fogata en la playa para iluminar la noche más corta del año; cuando nos cubrimos el cuerpo desnudo con el barro oscuro del fondo del lago y dejamos que se disuelva de nuevo en el agua mientras nadamos, o cuando salimos a oler la tierra y bailar en la calle en medio de una tormenta de verano, estamos alimentando nuestra alma con la fuerza de los elementos.
Apreciar y celebrar el poder del aire, el fuego, el agua y la tierra nos llena de alegría, energía y equilibrio y nos hace sentir que nosotros también somos una parte vital del universo"
2- Los almuerzos con mi mamá y los sábados trabajando juntas en su casa.-
Como toda relación madre/hija pasa por sus momentos de encuentros y desencuentros. Pero estos últimos días, la verdad que estoy disfrutando muchísimo ese momento juntas y agradezco tenerlo cerca, cuidarlo y disfrutarlo.
3- Tomarme tiempo para hacer nuevas amigas y sentir que te conoces de toda la vida.-
4- Agradecer las nuevas oportunidades que la vida me trae.-
Que tengan un gran día y GRACIAS por acompañarme en este ritual que llamo #felicidadhandmade y nos invita a pensar algún momento cotidiano o varios de la semana que nos hicieron bien, fueron positivos o situaciones que nos impulsan a vivir con más ganas y querer mejor todos los días.
Besos, Vicky .
Bienestar
VIERNES de #felicidadhandmade
Abrir los sentidos, porque es despejando los canales sensoriales que la vida ingresa a nosotros, tal como lo hacía cuando eramos niños y nos asombrábamos de todo .. (no recuerdo la fuente para citarla =S)
El año pasado, para el aniversario de 7 años de Little Things en Agosto. Les propuse jugar a que nos cuenten 7 cosas de la semana, del día. Simples y pequeñas, pero de gran impacto en su día a día. Un lindo ejercicio para que practiquemos esto de ver el vaso medio lleno y también como una especie de diario de gratitud. Hasta mis vacaciones en Diciembre, todos los viernes hablaba de estas pequeñas cosas en mis redes (facebook e instagram) y las invitaba a seguir jugando.
Desde que volví a trabajar en Febrero, no había vuelto con la columna. Pero este año, quiero que quede plasmada en el Blog. Tengo muchas ganas de volver a este formato. Donde puedo escribir y compartir a otro ritmo, sin el bombardeo de imágenes constantes, que a veces me cansa tanto.
Creo haberles contado acerca de mis caminatas diarias por Olavarría. Es un momento que me dedico al menos 3 veces por semana, a caminar por 1 hora. Durante mis últimos paseos, me dí cuenta que me gustaba el dibujo que las hiedras hacían sobre las paredes de las casas. Cómo lentamente van invadiendo la superficie y hasta por momentos avanzan por columnas puertas y ventanas sin que nada las detenga. Cuando quise acordar ya llevaba recolectadas un par de fotos. La mayoría son de mis caminatas por Olavarría y hay una muy especial de mi viaje a Córdoba.
Me gusta la trama, el ritmo que van marcando hasta dibujar todo un diseño. Me gustan también cuando cuelgan de paredes o a veces quedan suspendidas en el aire de las veredas.
Este es mi momento preferido de la semana y mi espacio de gratitud por las bellezas que nos brinda la naturaleza si sabemos abrir los ojos.
Que tengan un gran día y GRACIAS por acompañarme en este ritual que llamo #felicidadhandmade y nos invita a pensar algún momento cotidiano o varios de la semana que nos hicieron bien, fueron positivos o situaciones que nos impulsan a vivir con más ganas y querer mejorar todos los días.
Besos, Vi.
Bienestar
Se acuerdan cuando les conté que estábamos en Córdoba, en el último post ? (fin de semana largo de carnaval). Bueno, estuvimos en un lugar en la zona de Villa General Belgrano, que se llama Villa Berna. Subiendo las sierras a ( 30 km) del pueblo y a 1350 mts. sobre el nivel del mar.
Offline es el nuevo lujo
NUEVOS HABITOS CON VIEJAS ACCIONES
Se acuerdan cuando les conté que estábamos en Córdoba, en el último post ? (fin de semana largo de carnaval). Bueno, estuvimos en un lugar en la zona de Villa General Belgrano, que se llama Villa Berna. Subiendo las sierras a ( 30 km) del pueblo y a 1350 mts. sobre el nivel del mar.
Para entrar en la zona de cabañas tuvimos que subir un camino de ripio. Uno de los temas fué, que allá, bien arriba, no había nada de señal de teléfono, ni wifi. Tampoco, tenías el pueblo cerca y moverse en el auto era un PLANAZO para nosotros, porque el camino no estaba tan bueno para transitarlo con nuestro auto. Pero, una vez que tuvimos comida, no nos preocupaba mucho ese factor porque el entorno era increíble y teníamos muchas cosas nuevas y diferentes para conocer. El tiempo nos sobraba. Asi que, disfrutar de no hacer nada era lo más lindo que podíamos hacer.
Imaginandome un poco esa situación, me llevé un par de libros y la cámara para aprovechar que íbamos a tener mucha paz y tranquilidad. Pocas cosas por las que preocuparnos. Mucho tiempo, para hacer las cosas que no podemos hacer todos los días.
A qué voy con todo esto ... Una vez que estuvimos ahí, me puse a pensar cuánto tiempo hacía que no estaba tan en contacto con la naturaleza y sin internet. Hace ya un tiempo, que los fines de semana me gusta no estar pendiente del celular. Las personas más importantes tienen mi teléfono particular por cualquier cosa y la verdad que me gusta y siento que me hace bien desconectarme. Pero, lo que les contaba a unas amigas, es que cuando estuvimos ahí en Cba, era distinto el hecho de que era estar OUT de la tecnología si o si. No es que yo podía manejar cuando o cómo conectarme ... al principio fue como cuando salís de tu casa y te olvidas el teléfono o se te agota la batería en mitad de un viaje. Obviamente íbamos en plan descanso y a hacer otro tipo de cosas, por eso ese tema no importaba demasiado. Pero el hecho es que, eso me hizo pensar en algunas cosas que ya venia haciendo últimamente y tienen que ver con recuperar viejos hábitos de otro momento de nuestra vida. Recuperar momentos más "analógicos" y no tan "digitales" . Con esto no quiero desarrollar una teoría de la vida saludable ..jaja. Sino simplemente, compartir 3 pequeñas cosas que cambiaron mi rutina y me hacen bien.
- La primera que sumé la llamo "Llegar rápido vs. Caminar y mirar alrededor":
Intento hacer la mayor cantidad de cosas caminando o en bicicleta. Agrupo pendientes por zonas o días y lo agendo. O si tengo rutinas fijas, me organizo para hacer esos trayectos a pie. También me propuse hace un año, dejar las excusas y sostener alguna actividad física de manera regular. Nada de ir a la clase de localizada y dejar o a spinning y dejar ( como verán no estoy al tanto de las ultimas tendencias FITNESS , esas ya están pasadisimas de moda, jaja ) . Un día me pregunté qué tipo de actividad física me gustaría hacer. Primero fue la bici y poco tiempo después, descubrí las caminatas. Como soy una persona paciente, me gusta contemplar las cosas y tomarme el tiempo para todo. Qué mejor que caminar, pensé! Simplemente caminar, sin pensar en querer tener el mejor cuerpo, quemar calorías, etc. Caminar "porque me hace bien". Y así fue que, empecé y caminé todo el 2016. Probé diferentes caminos hasta encontrar el que más me gustó, cambié de horarios según las estaciones , salí emponchada y con los días nublados. Perseveré porque me di cuenta que los días que salía a caminar. Lejos de sentirme cansada, me sentía más alegre y con energía, me sentía mejor. Ya no lo hacía porque "tengo que hacer ejercicio" sino "porque me hace bien" . Son 4 o 5 palabras que parecen una pavada, pero hicieron y hacen mucha diferencia.
- La segunda fue empezar a usar despertador (aparato en vías de extinción) y dejar el celu afuera de la habitación :
Me duermo sin ser un zombie dejando pasar las paginas, dando likes, navegando o mirando la pantalla. Ya no hay ningún mensaje que cae a cualquier hora y me despierta o urgencia que no me deja dormir. Y lo mejor fue ... volver a apretar ese botón que se parece a aplastar el despertador !! Mucho más fácil que agarrar el celu, mirar pantalla, deslizar el dedo, que se te trabé, caiga, etc. Todo eso para apagar la alarma.
- La tercera y última por ahora, fue no tener el celular encima, el fin de semana:
¿Se pusieron a pensar cuantos minutitos perdemos mientras agarramos y miramos el celu en el día , cuanto tiempo contabilizaría? No estar pendiente de lo que pasa en el mundo virtual por al menos 48 hs, me hizo incentivar la creatividad y tener ganas de otras cosas. También estar más concentrada y distraerme menos. Con esto no quiero decir que me encantaría vivir sin celular, porque adoro internet, las redes etc. y las uso par trabajar. Simplemente me dí cuenta que despojandome de la idea de mirar el celu como acto cotidiano unas 1000 veces en el día, al menos el fin de semana, me liberó y abrió la puerta a otras cosas.
Este viaje terminó de confirmar este pequeño cambio que vengo haciendo de pensar qué cosas me hacen bien y volverlas un hábito. No ponerme metas inalcanzables que me boicotean, sino pequeñas acciones. Pasos chiquitos, no para ser la mejor o correr una carrera a ver quien llega primero. Simplemente porque me hace bien. Espero seguir reencontrándome con viejas maneras de ver el mundo y porqué no, de esta manera, descubrir nuevos caminos!
Ustedes piensan en estas cosas? Les cuesta empezar algo nuevo? Se animan a los cambios?.
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